La Asociación Internacional IALA

La Asociación Internacional de Señalización Marítima (AISM/IALA)

La cooperación entre los servicios responsables de la Señalización Marítima de distintos países existe desde hace más de un siglo como lo demuestra la organización de diferentes conferencias de carácter internacional que, en un principio, solían tener lugar dentro del marco de las exposiciones universales.

Coincidiendo con la Exposición Universal de París en 1889, se celebró el primer Congreso Internacional sobre Obras Marítimas, durante el cual tuvieron lugar coloquios y visitas relacionados específicamente con la señalización marítima. A lo largo de este congreso quedó patente el deseo y la necesidad de dar continuidad a estos encuentros y así fue durante una serie de años hasta que, en 1900 y tras la fusión de los comités de organización de los congresos de "obras marítimas" y de "navegación interior", se hizo cargo de convocar este tipo de reuniones la Asociación Internacional Permanente de los Congresos de Navegación (AIPCN).

Sin embargo, como estos congresos los organizaba una comisión en la que apenas estaba representada la señalización marítima, se destinaba poco espacio a los temas propios de esta especialidad. Ante esta situación, en el Congreso de la AIPCN de 1926 celebrado en El Cairo, tuvo lugar una primera "reunión oficiosa" de responsables de unos cuantos servicios de señalización marítima en la que se puso de manifiesto la necesidad de una cooperación en este campo y se llegó a un acuerdo sobre las medidas que deberían adoptarse para facilitar tal cooperación. Este fue el origen de la Conferencia Internacional de Servicios de Faros que se celebró en Londres (1929), a la que siguieron las de París(1933) y Berlín (1937). Tras la interrupción debida a la Segunda Guerra Mundial, el camino emprendido se continuó en 1950 con la Conferencia de Servicios de Señalización Marítima celebrada en París, sí bien con anterioridad se habían constituido pequeños comités integrados por algunos servicios interesados en discutir determinados asuntos concretos.

Pero fue durante la conferencia celebrada en Scheveningen (Holanda) en 1955 cuando se propuso dar cuerpo, de forma oficial, a la cooperación que existía entre los servicios de señalización marítima y crear una Secretaría Permanente, con sede en París, cuya misión sería, por una parte, acometer la realización de estudios técnicos, que cada vez tenían más envergadura, con la colaboración entre los distintos servicios y, por otra, representar a estos servicios ante las organizaciones internacionales. Dicha propuesta fue aprobada unánimemente por todos los asistentes a la conferencia y se decidió estudiar la creación de una organización permanente que no dependiera de los gobiernos nacionales. El proyecto, con el nombre de Asociación Internacional de Señalización Marítima (Association Internationale de Signalisation Maritime, AISM, o International Association of Lighthouse Authorities, IALA), fue enviado el 31 de julio de 1956 a todos los servicios de señalización marítima del mundo.

Once meses más tarde, veinte servicios habían comunicado su interés en adherirse a la Asociación, que comenzó a existir oficialmente el 1 de julio de 1957 con el fin de agrupar a los servicios de señalización marítima de todos los países para estudiar cuestiones técnicas de interés general.

Cuando fue creada en 1957, la AISM/IALA contaba única y exclusivamente con 20 miembros nacionales y, en la actualidad, agrupa a más de 80 países pertenecientes a los cinco continentes, entre ellos España desde 1977. Con el tiempo, además de los servicios nacionales de señalización marítima, se han ido integrando en la Asociación, como miembros de distinta categoría, fabricantes y distribuidores de equipos de ayudas a la navegación, centros de investigación y empresas consultoras. Los principales objetivos de la AISM/IALA son

Proporcionar a sus miembros un foro donde contrastar sus experiencias y realizaciones, facilitarles los contactos internacionales y favorecer que los servicios de los países industrializados presten ayuda a aquellos en vías de desarrollo.

Alentar a sus miembros en el esfuerzo para impulsar tecnológicamente las ayudas a la navegación y tratar de llegar a homogeneizarlas en el mundo, hasta donde sea posible, en beneficio de todos los navegantes, para lo cual es fundamental la colaboración entre sus miembros.

Facilitar el proyecto e instalación de nuevos balizamientos y la gestión del tráfico marítimo con el fin de que los navegantes encuentren en sus rutas señales e informaciones que puedan ser reconocidas e interpretadas sin ambigüedad y, de este modo, contribuir a aumentar la seguridad en el mar y a proteger el medio ambiente marino

Al no ser gubernamental, el único medio de que dispone la Asociación, para que sus recomendaciones se apliquen, es que sean apoyadas por los gobiernos nacionales y por organizaciones intergubernamentales como la Organización Marítima Internacional (OMI), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el Comité Consultivo Internacional de Radiocomunicaciones (CCIR) o la Organización Hidrográfica Internacional (OHI).

Actualmente, con la entrada en vigor el 1 de julio de 2002 de la nueva redacción del capítulo V del Convenio SOLAS, en la Regla 13 aparece una referencia explícita a las recomendaciones de la IALA que las hacen 'cuasi-obligatorias'.

La AISM/IALA es una organización de ámbito Internacional, no gubernamental y con fines exclusivamente técnicos sin ánimo de lucro. Está integrada por tres clases de miembros: nacionales (servicios de ayudas a la navegación de diversos países), asociados (centros de investigación y consultores) e industriales (fabricantes y distribuidores de equipos. El máximo órgano de la Asociación es la Asamblea General, cuyas reuniones se celebran coincidiendo con las Conferencias Internacionales que tienen lugar cada cuatro años. Durante las Asambleas se elige, entre los miembros nacionales, a los 20 que constituirán el Consejo y, en votación entre los Consejeros, a su Presidente y Vicepresidente. España forma parte del Consejo desde el año 1994.

Dependen directamente del Consejo: el Secretario General, el Comité Asesor Financiero y los Grupos de Trabajo "ad hoc" que se crean para el estudio de determinados temas específicos. Todo el resto de la estructura está bajo la dependencia del Secretario General y consta de

Estructura Técnica Fija, en la que se incluyen

Comité de e-Navegación ( e-NAV)

Comité de Servicios de Tráfico Marítimo (VTS)

Comité de Ingeniería, Medioambiente y Panel sobre Faros Históricos (EEP)

Comité de Gestión de las Ayudas a la Navegación (ANM)

Secretaría

Asuntos Técnicos

Asuntos Administrativos

Comité de Miembros Industriales

Comité organizador de la próxima conferencia

En todos los Comités pueden tomar parte los miembros de la Asociación que lo deseen y colaborar en la realización de estudios y redacción de informes o recomendaciones sobre los diferentes temas que cada uno de los Comités tiene en su programa de trabajo.

Trabajos realizados

A lo largo de sus años de existencia, la Asociación ha llevado a cabo multitud de estudios, fruto del esfuerzo de los distintos comités y grupos de trabajo. Cuando algunos de estos estudios se consideran de suficiente interés, el Consejo decide que se publiquen como Guías, Recomendaciones, Directrices, Especificaciones Técnicas o Notas Prácticas. Todas ellas se editan en inglés y gran parte en francés, que son los dos idiomas oficiales, y algunas se encuentran traducidas al español. El catálogo de publicaciones puede consultarse en http://www.iala-aism.org/.

Entre los trabajos realizados, cabe destacar la puesta a punto de un sistema internacional de balizamiento marítimo con la finalidad de uniformizar las ayudas a la navegación en todos los países del mundo. La concepción e implantación del nuevo sistema de balizamiento fue una oportunidad para que la AISM/IAI.A contribuyera a aumentar la cooperación técnica entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo.

La Asociación siempre ha trabajado para la mejora de la seguridad del tráfico marítimo en aguas restringidas, vías de navegación y accesos a los puertos, colaborando con otras organizaciones internacionales que representan a los diferentes puntos de vista involucrados en el problema: autoridades portuarias, capitanes de buques, prácticos, armadores, etc. Resultados de estos trabajos en común han sido, por ejemplo, la adopción por la OMI, en 1986, de la Guía para los Servicios de Tráfico Marítimo (VTS) y la relativamente reciente publicación de la Guía Mundial de los Servicios de Tráfico Marítimo (VTS) elaborada conjuntamente por la AISM/IALA, la IAPH (International Association of Ports and Harbours) y la IMPA (International Maritime Pílots'Association).

También debe citarse la labor de conjunto llevada a cabo por los Comités Técnicos para la redacción de la Guía de las Ayudas a la Navegación (IALA Aids to Navigation Guide - NAVGUIDE) y la desarrollada por el Panel para la Conservación de Faros y Ayudas a la Navegación de Interés Histórico, que ya ha dado sus frutos con la publicación del libro Faros del Mundo, hasta ahora editado en alemán, francés, inglés y español (disponible bajo pedido en Puertos del Estado), y con versiones previstas en chino, japonés y ruso.

Como ya se ha dicho, la AISM/IALA organiza, cada cuatro años, una Conferencia Internacional a la que son invitados todos los miembros para que presenten comunicaciones acerca de sus últimas experiencias en el campo de las ayudas a la navegación. Los textos de estas comunicaciones se publican en inglés y en francés. En el momento actual, la Asociación trabaja en la mejora y adaptación de las ayudas de tipo visual a las nuevas tecnologías disponibles, sobre todo en lo que se refiere a sistemas de alimentación y fuentes luminosas. Por otro lado, una gran parte de la actividad se prevé que se desarrolle dentro del campo de las ayudas de tipo radioeléctrico, principalmente en los sistemas de posicionamiento basados en satélites, los de identificación automática o los servicios de tráfico marítimo, en los cuales se reflejará la influencia de los avances en electrónica, informática e, incluso, tecnología espacial.

Una tarea importante, confiada a la AISM/IALA por la OMI, es su intervención en la definición y características de un sistema mundial de radionavegación. En opinión de la Asociación, debería desarrollarse un sistema civil, gestionado internacionalmente, que disponga de receptores de usuario capaces de utilizar indistintamente los sistemas de posicionamiento por satélite actualmente disponibles, GPS y GLONASS, y el futuro sistema europeo GALILEO. Se seguirán ampliando los trabajos relacionados con los Servicios de Tráfico de Buques (VTS) a fin de conseguir una normalización en determinados aspectos (responsabilidad legal, formación del personal y uniformidad de procedimientos, principalmente) y tratar de que los barcos acaten esas reglas para facilitar el tráfico, sobre todo en las zonas de riesgo. Del cumplimiento de estas reglas dependerá en gran medida la prevención de los abordajes en el mar y la protección del medio ambiente marino.

Cada vez resulta más evidente que, en el futuro, ninguno de los sistemas actualmente en servicio o de nueva implantación predominará sobre los demás. Los estudios en curso muestran que cada uno de ellos (balizamiento tradicional, radionavegación terrestre o por satélite, servicios de tráfico marítimo, ...) tendrá una misión que cumplir y lo que está llamado a evolucionar es el papel que jugará cada sistema, en función de los otros, dentro del conjunto de las ayudas a la navegación.